Más problemas en el pequeño Panamá

En junio, Copwatch mencionóde paso, que una serie de protestas y bloqueos en todo el país tuvo lugar recientemente en Panamá, país anfitrión de la COP10. La preocupación por el coste de la vida, la desconfianza en los funcionarios, la pobreza, la desigualdad y la corrupción han provocado un gran descontento.

La próxima llegada de 1.200 delegados a la conferencia de la OMS en noviembre no parece que vaya a relajar los ánimos. El medio panameño TVN Noticias ha publicado una noticia en Instagram lo que debe sentirse como una bofetada en la cara de los ciudadanos del país que luchan. 

"En medio de una crisis por la escasez de medicamentos, insumos médicos y estructuras hospitalarias en mal estado, el Ministerio de Salud (Minsa) publicó en el portal Panamá Compra una licitación por $4,881,732.20 para la organización de una jornada contra el tabaco."

Puedes adivinar lo que viene a continuación. 

"Según la publicación realizada en el portal, se trata de un procedimiento excepcional de listado online para la contratación de una empresa para la organización de la Décima Conferencia de las Partes de la Organización Mundial de la Salud para el control del tabaco".

No está claro qué se incluye en la financiación, pero más de $4.000 por delegado suena excesivo, quizá todos reciban invitaciones bañadas en oro de 24 quilates. En consecuencia, algunos están más que descontentos de que sus impuestos se gasten tan generosamente en un viaje de funcionarios muy bien pagados para charlar sobre el tabaco y la nicotina. 

"Dios mío, con la mitad de ese dinero" se queja el Director Médico, Fernando Castañeda a La Prensa Panamápodemos comprar incubadoras para recién nacidos, miles de medicamentos, suministros y equipos para sustituir todos los dañados que tenemos".

Es de suponer que el Dr. Castaneda cree firmemente que Panamá tiene sus prioridades un tanto desviadas y que el equipamiento médico es más importante que intentar prohibir las bolsitas de nicotina. Evidentemente, no ha tenido en cuenta el orgullo y la autoestima que supondrá para los panameños acoger una conferencia que casi nadie conoce y que se celebra a puerta cerrada.